Es habitual que los cantaores flamencos estén arropados en el escenario por diversos artistas, como palmeros, percusionistas o bailaores. Todos ellos desempeñan un papel de gran relevancia, pues apoyan al cantaor y enriquecen el espectáculo.
Es muy corriente que los familiares de un artista sean quienes lo acompañen en sus giras, lo que ha dado lugar a diversas dinastías en el mundo del flamenco. De esta forma, los más jóvenes adquieren experiencia sobre las tablas y van madurando hasta forjar su propio estilo.
Esta imagen de la bailaora Chanete Heredia está tomada en el año 2011, durante el concierto que su padre, el cantaor Cancanilla de Marbella, ofreció en el Teatro Federico García Lorca de Rivas (Madrid).